miércoles, 20 de agosto de 2014

En la carretera

El martes tocó visita a la Costa da Morte. Visitamos Finisterre y después bordeamos la costa hasta llegar a Muxía, lugar donde hace se hundió el Prestige hace años y se incendió una Iglesia situada junto al mar durante una tormenta de rayos hace unos meses. Por el camino, encontramos una iglesia con un hórreo enorme, un faro precioso y un mirador ubicado en lo alto de una montaña. Tierras vírgenes, que parecen no acabarse nunca.